29 junio, 2010

[Aviso: Cambio de dirección.]

El contenido de este blog fue movido y actualizado en la dirección:

http://mentalessays.blogspot.com

Cualquie nuevo cambio en la dirección entragado será avisado oportunamente.
Saludos.

31 julio, 2006

[Días de Sombra.]

Es difícil resumir un día. Más de un mes es un sueño. Dejo lo que ha sucedido en este tiempo a tu imaginación, tal vez a tu agudeza de mente, quizás a tu indiferencia. Serás tú quien decida eso. Por mi parte, he decido revivir mi blog por ser una forma voluntaria de leer acerca de lo que sucede conmigo. No quiero seguir presionando a la gente. Gracias por leer esto.
Ayer me detuve un poco pensar. ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué sucede que pareciera que mi universo volviera a girar en torno a un solo punto desde el cual todo se ve apagado, sombrío, inútil, inexistente? Como escuché en una historia recientemente, llega un momento en el que un hombre razonable sabe que ha cometido un error y que es hora de devolverse. Me pregunto si seré un hombre razonable.
Siempre lo he creído así
no sabría explicar por qué, pero ahora que sostengo admirado en mis manos, una brasa ardiendo; ahora que cuelgo sobre un precipicio afirmándome de una espinosa rama de rosas, no sé qué hacer. Mi duda es si es de los hombres razonables, reprimir los sentimientos, abandonarlos porque no tienen causa, porque provocan dolor, aunque después de todo el sentimiento sea algo hermoso. Si es así, por primera vez en mi vida, no sé si quiera ser un hombre razonable.
Por ahora, no soltaré la rama hasta que la última rosa esté marchita, no soltaré la brasa hasta que se haya apagado.

[Algarabía.]

04 marzo, 2006

[Levantando Muertos]

No puedo revivir a mis parientes fallecidos, pero sí puedo revivir un blog abandonado. Claro, como yo mismo lo digo, no puedo andar por la vida dejando cosas inconclusas. Y esto no se ha concluido.
Como mucha gente, pensé que en las vacaciones tendría mucho tiempo para mantener actualizado mi pequeño espacio en internet. Como ustedes pueden ver, no fue así. Fue una mezcla, en realidad, pero los resultados están a la vista.
Este verano fue un tiempo importante. A mi parecer, terminé con una etapa importante y muy marcadora de lo que soy y de lo que seré en el futuro. Fue un proceso de dos años aproximadamente, en donde pasé por varias sub etapas donde algunos de los elementos más constantes fueron un odio al mundo y a la manera de hacer sociedad del mundo occidental y fundamentalmente chileno por estos días, el odio a lo que hice en el pasado, un sentimiento de soledad cumpulsivo, crueldad con la gente y otras cosas por el estilo... El auténtico antagonista de muchas vidas, al parecer.
Pero pasó. Y pasó casi mágicamente al pasado. Se fue, o mejor dicho, logré sacar de mi vida aquello que provocaba el dolor y, por ende, el resto de los problemas. En su lugar, mucha tranquilidad, estabilidad, ganas de hacer cosas por la vida, de aprovechar las oportunidades y casi la entereza de mi aceptación de mí mismo. Falta por avanzar, pero está bien para mí mientras aún tenga tiempo en esta tierra. Nadie es perfecto y no se puede estar más cerca de eso teniendo 16 años. Eso sí. Lo de la edad es importante todavía jejeje. Hasta me di el lujo de usar esa onomatopeya que tanto detesto en escritos, para mi gusto, formales.
Aún así, uno nunca deja de tener problemas, por algo tiene gracia estar vivos, es decir, nunca esperé no tenerlos; empero, la situación cambia cuando el problema nunca esperó tenerse y no se sabe cómo enfrentarlo... Resulta irónico, a veces, entrar a pensar en ello. Les adelantaré que nuevamente es con la gente.

Por ahora, sólo he despertado a mi pequeña publicación. Luego vendrá retomar lo de fondo.
Saludos a todos por ahora y gracias por su tiempo.

[Insisto...]

23 enero, 2006

[La Espera]

Estos días han sido curiosamente un bombardeo de emociones sin control. He reído, he sentido molestia, he querido llorar muchas veces. Ésta última sensación no se ha dado simplemente por un deseo tan profundo de reprimir esta acción, que se canalizó hacia la ya típica angustia. ¿Estupidez? ¿Adelantarse a los hechos? ¿Desorden de decisiones? Sea lo que sea, me está incomodando.
Lo que sí tengo claro es la causa: fue el desechar una oportunidad a cambio de no hacer mal a una persona. Mejor dicho a cambio de evitar una posibilidad de causar daño a una persona... una eventualidad a gran escala, donde por un momento me puse por encima de todo lo que pudiera significar importancia de otra persona aparte de mí y el alguien que tenía en frente. Como todos sabemos, en algunas ocasiones las decisiones no completamente de uno y así fue como la oportunidad fue desechada.
Desde el minuto siguiente y los que siguieron, mis pensamientos fueron desviados desde su origen y se convirtieron en uno solo: "Y si hubiera..." Demasiadas interrogantes, demasiadas situaciones hipotéticas, demasiados valores en juego, amistades apostadas... ¿y quién gana al final de todo esto? Por experiencia propia, en estos juegos de tres, siempre hay uno que sale perdiendo...
Ante estas situaciones, la vida siempre se encarga de nublarnos las mentes. Pareciera ser más entretenido que uno escoja el camino mientras se está haciendo. Ciertamente hay alguien tratando de guiarte en todas las ocasiones. Aún así me estoy nublando y tú (sé que leerás esto en algún momento), tú eres la única persona que puede aclararme el horizonte. Hazlo sin miedo, porque puede que mañana ya no tenga nada que esperar, ni nada que buscar en ti, puede que extrañe mil y una cosas; pero el sol estará mañana, estará así como no dejarán de haber estrellas, no dejaré de apreciar el viento rosando mi cara... la vida estará ahí para mí todavía...
[Hazlo sin miedo, pero hazlo luego...]

11 enero, 2006

[El Regreso.]

Volví después de ocho días de ausencia, ocho días muy densos en sentimientos y vivencias, ocho días cargados de trabajo, ocho días muy cansadores dentro de los cuales cumplí al fin mis 16 años. Creo tenerlos un poco aburridos con ese asunto. La sensación es de casi completa extrañeza, en donde predomina la alegría. Sí, señoras y señores. Aunque ustedes no lo crean, el balance es positivo. Me pregunto por qué no podría ser de esa forma. Pues, la razón es simple: durante los días en que me dediqué a la vida comunitaria y espiritual, acompañada del trabajo apostólico en distintos sectores de Santiago y específicamente en Pudahuel, que significó mi campamento de formación, viví una decepción muy grande, una de la rabias más fuerte y raudamente generadas en la historia de mi existencia y, por último, mi parte de ser humano que solemos llamar corazón fue completamente pisoteada. Aún no me lo explico, pero no me quedé con esa sensación. En mi interior abunda un sentimiento curioso que provocó la gente que conocí, sensaciones que experimenté y las situaciones de las que tomé conciencia. Justo en este segundo, el único "problema" circundante en mi cabeza es uno referente a la identidad: La ya mencionada gente que conocí me encontró como una persona completamente distinta a la percepción que yo tenía de mí mismo unos días antes de partir. "No sé. Me agradas porque eres como risueño y relajado. No te ves para nada estresado." ¡Qué contradicción! Yo pensaba que era una de las personas más acomplejadas y estresadas que conocía. De igual manera, pensaba que ya la seriedad era mi compañera inseparable y que no iba a reirme de cualquier cosa... Resultó ser lo contrario: vaya que me reí. Y a veces ni sabía por qué.
Así fue como de pronto se me contrapuso la imagen del joven (casi pongo mi nombre) de negro con muñequeras, con cinturón enchapado y cadenas, usando zapatillas con punta de metal, encerrado en su pieza y con cara seria, contra el jovencito de polera chillona y naranja, con un dibujo bastante infantil para mi gusto, con blue jeans zapatillas claras pero sucias como si hubiera jugado mucho, que estaba bailando música electrónica con la puerta abierta y con el volumen lo suficiente mente abundante para ser escuchado desde una buena distancia...
¿Cuál es más "yo"?¿Qué me representa más?¿Qué prejuicios van asociados con cada imagen?¿Dónde está el equilibrio? y ¿dónde está el apoyo de la gente?
¿Eso lo cambia todo o la escencia permance? Parece que lo único que no cambia es mi peinado, por chistoso o superficial que eso suene. Sepan que estoy muy tentado de la risa con ese comentario.

[Controversia.]

31 diciembre, 2005

[El Olvido.]

Olvido. Justo en este momento se me vino a la cabeza la pregunta siguiente: ¿Existe de verdad el olvido?¿O es sólo una idea vaga y pasajera que se viene como excusa a nuestras mentes con la intención de alivianarnos la existencia como tantas otras cosas?
Tratándose específicamente del olvido... amoroso, por así decirlo, existen muchas más dudas. Uno vive y se desvive por alguien que después parece desvanecerse implacablemente ante la fuerza del tiempo y la decepción... Pero el amor es como una planta fuerte, que puede revivir desde las sobras dejadas en la batalla. ¿Pero si éste se convierte en algo no deseado? Pues, entonces el amor indeseado puede ser como una maleza... Hierba mala, nunca muere. Aún estoy vivo... Y esa planta que revive una y otra vez, llega a tal punto de destruir otras que intentan crecer. Ya me ha pasado... Ahora amenaza con hacerlo de nuevo, con una sola diferencia: Esta vez parece no ser maleza, sino algo que yo mismo planté...

21 diciembre, 2005

[Nadie.]

Hay alguien por ahí, que en días anteriores habló en su blog sobre lo que él esperaba sobre la gente, específicamente sus amigos, y la relación con su propia entrega hacia esa misma gente. Me resultó curioso el hecho de hablar sobre este tema con él, una vez en persona, y con un par de personas más.
Pónganse en el siguiente caso: Están en frente de una persona que podrían considerar, en algunos casos, como un amigo; pero tomando en cuenta que mi criterio es mucho más exigente que el de la mayoría, digamos que para ustedes sí es un amigo. El tipo tiene 23, 24 años y, teniendo ustedes 15 (casi 16 como dije antes), creen que tiene mucha más vida para contar o madurez y saben que tiene a alguien con quien ha pasado mucho tiempo y asumen que le tiene cierto aprecio. Al hacerle la pregunta "¿Qué esperas de tus amigos?", reciben la respuesta "Nada." Vaya respuesta. "Entonces, ¿todos son tus amigos?" Ahora sí que me sorprendí: "No, pues. Nadie."
Qué curioso. Vaya sí que es curioso. Hasta un poco doloroso salió. Esto por dos motivos: el primero es que al sentir un cierto aprecio por esa persona, que te diga que nadie es su amigo, obviamente toca alguna fibra de una persona. Pero aún más que eso, me dolió el hecho de recordar un episodio anterior, aquél donde fui llamado "poco cariñoso" por cierta persona de la misma edad y de características similares. Siempre lo he sabido, creo, pero dicha vez tenía un tono distinto en la voz. Causó un par de disgustos una idea que expresé en un mal momento, en un mal estado de ánimo, en un mal día. Pero, entonces ¿ese fue un descargo contra alguien? ¿Por qué ese tipo me reclamaba un dicho, cuando la persona que estaba sentada a su lado sentía lo mismo que yo, o al menos lo que siento yo también por estos días y de vez en cuando?
El otro día vi "Meet Joe Black", en español "¿Conoces a Joe Black?". Me quedé con varias ideas interesantes que el autor de la historia expresaba sobre su visión de la vida. En un momento, una señora con deseos de morir, intenta convencer a la encarnación de la muerte para irse juntos, que él no altere el orden del universo y ella pueda irse a mejor vida. Él dice que aquí en la tierra, alguien lo quiere, aquí no está solo; a lo que ella contesta: "...No te engañes, Sabes que aquí estamos solos la mayor parte del tiempo."
Sí. Me parece estar de acuerdo, pero cuánto conflicto habrá con la gente cursi de este mundo. Lo que no me queda claro es si es gente ciega o gente cínica, o si a caso estaré siendo demasiado estricto en mi criterio. De lo que no tengo duda es de la cantidad de problemas que me evitado y del tiempo que me he sentido solo. Ahí está el precio que se paga. Por mí está bien. Las dudas sobre quién tenía razón, se me aclararán al final de los días. Y si no, tengo 15 (16) años. Aún me queda tiempo para seguir equivocándome, es la gracia de ser joven... tan joven.